Londres · Royal Museums Greenwich · Polar Worlds Gallery

Dos barcos gloriosos en la Antártida, desaparecidos sin rastro en el Ártico

Los mismos dos barcos labraron primero la fama de la exploración polar británica, antes de desaparecer con toda su tripulación pocos años después, sin que se encontraran sus restos hasta 2014 y 2016, casi 170 años después de perderse. A su alrededor, esta sala reúne al comandante que descubrió el polo magnético norte, un cuadro que convirtió un hallazgo macabro en un icono funerario, y el último retrato que se pintó de Ernest Shackleton antes de su muerte.

Salas y obras verificadas en la base de colecciones del museo

El Erebus y el Terror en la Antártida, pintura de John Wilson Carmichael, en Royal Museums Greenwich
John Wilson Carmichael, L’Erebus et le Terror en Antarctique (1847) — Wikimedia Commons, Domaine public

Una sala para la exploración polar británica

Esta galería recorre dos siglos de exploración polar británica, desde la búsqueda del paso del Noroeste hasta las expediciones antárticas de comienzos del siglo XX lideradas por figuras como Ernest Shackleton: un terreno donde el éxito y la catástrofe han estado a menudo muy cerca uno del otro.

1. Ross, el comandante que descubrió el polo magnético norte

El comandante James Clark Ross, 1800-1862, pintado por John Robert Wildman en 1834, muestra al explorador de uniforme naval, con una piel de oso drapeada sobre el hombro izquierdo y un círculo de declinación magnética colocado ante él: el mismo instrumento que le permitió localizar el polo magnético norte durante su expedición ártica de 1829-1833. Pocos años después, Ross comandaría la primera gran expedición antártica británica.

2. Dos barcos que cartografiaron la Antártida

El Erebus y el Terror en la Antártida, pintado por John Wilson Carmichael en 1847, muestra a los dos buques de guerra reconvertidos para la exploración polar, zarandeados en un paso entre los hielos, mientras una ballena expulsa agua en primer plano. Carmichael nunca acompañó la expedición de James Clark Ross entre 1839 y 1843 —que cartografió gran parte del continente y dio su nombre al monte Erebus— y pintó la escena a partir de bocetos anteriores realizados en expediciones árticas previas.

3. El Terror ya atrapado en el hielo, diez años antes de Franklin

Posición peligrosa del HMS Terror, capitán Back, en las regiones árticas en el verano de 1837, pintado por William Henry Smyth, primer teniente a bordo del barco durante ese mismo viaje, muestra al Terror inclinado en un ángulo vertiginoso en medio de un torbellino de hielo desgarrado. En este viaje ártico de 1836-1837 al mando del capitán George Back, el barco quedó atrapado en el hielo durante 118 días a la entrada del estrecho de Foxe, a la deriva casi 200 millas antes de ser liberado, muy dañado: trece hombres arrastran un bote sobre el hielo mientras otros intentan salvar los suministros.

4. Desaparecidos con toda la tripulación, pintados como una hermandad anónima

En 1845 el Erebus y el Terror volvieron a zarpar, al mando de Sir John Franklin, en busca del paso del Noroeste, y desaparecieron junto con sus 129 tripulantes. Abandonados entre los hielos en 1848 tras la muerte del propio Franklin en el mar, nunca se encontró ningún superviviente; análisis de restos humanos hallados más tarde sugieren que algunos miembros de la expedición recurrieron al canibalismo en sus últimos meses.

«Forjaron los últimos eslabones con sus vidas»: los hombres de Franklin muriendo junto a su bote, pintado por William Thomas Smith en 1895, se inspira en el hallazgo de un bote con restos humanos en la bahía de Erebus por la expedición de búsqueda de Francis Leopold McClintock. Smith pintó las figuras de forma anónima, ya que los documentos indicaban que el propio Franklin había muerto antes de que se abandonaran los barcos; esta «hermandad anónima de la muerte» anticipa las tradiciones conmemorativas que después se asociarían a los soldados desconocidos. Habría que esperar hasta 2014 para localizar los restos del Erebus, y hasta 2016 para los del Terror, gracias en parte a información transmitida durante generaciones por inuits que conocían el naufragio.

5. Shackleton, el último retrato pintado antes de su muerte

Sir Ernest Henry Shackleton, 1874-1922, pintado por Reginald Grenville Eves en 1921, muestra al explorador con traje marrón y corbata oscura, mirando hacia el espectador. El retrato se pintó pocos meses antes de que Shackleton partiera hacia su última expedición a la Antártida: murió de un infarto el 15 de enero de 1922, a los 47 años, al llegar a Georgia del Sur.

6. Tres objetos que de verdad cruzaron el hielo

Sir John Ross, 1777-1856, pintado hacia 1833 y atribuido a Henry Hawkins, muestra al tío de James Clark Ross vestido de civil naval, mapa en mano, ante un campamento ártico donde se distingue su barco, el Victory, varado en sus cuarteles de invierno. Es esta misma expedición de 1829-1833, financiada por la familia Booth cuyo escudo aparece en el lienzo, la que dejó a Ross atrapado en el hielo durante más de cuatro años antes de ser rescatado: una experiencia muy distinta de la de su sobrino, cuyo retrato cuelga en la misma sala.

El trineo de tipo Nansen de once pies, encargado por Shackleton en 1907 a la firma noruega Hagen & Co, se usó en la expedición Nimrod (1907-1909): uno de los trineos que empleó la «Southern Party» en su intento de alcanzar el polo Sur, reutilizado en el viaje de vuelta después de que otro trineo se rompiera por el camino. Traído de vuelta por el doctor Eric Marshall, que había acompañado a Shackleton, pasó más de medio siglo en su antiguo colegio antes de entrar en las colecciones del museo.

La vigía del HMS Discovery, comprada en 1874, se usó en la expedición ártica británica de 1875-1876 al mando del capitán George Nares: una estructura en forma de tonel de pino amarillo ceñida con aros de hierro, fijada al mástil, con trampilla y escalera de cuerda, que permitía a un vigía otear los pasos entre el hielo desde una capota de lona giratoria. Una placa pintada en su interior conserva aún la inscripción original que la identifica como puesto de vigía del Discovery.

Cuánto tiempo

Los mismos dos nombres de barcos reaparecen de un cuadro a otro: síguelos para trazar su trayectoria, del triunfo antártico a la tragedia ártica.

  • Repaso sobre la sala — 5 minutos.
  • El comandante James Clark Ross (Wildman) — 6 minutos.
  • El Erebus y el Terror en la Antártida (Carmichael) — 7 minutos.
  • Posición peligrosa del Terror (Smyth) — 7 minutos.
  • Los hombres de Franklin muriendo junto a su bote (W.T. Smith) — 8 minutos.
  • Sir Ernest Henry Shackleton (Eves) — 6 minutos.
  • Sir John Ross (Hawkins) — 7 minutos.
  • Trineo de la expedición Nimrod — 7 minutos.
  • Vigía del HMS Discovery — 7 minutos.

Fuentes y verificación

Verificado en las fichas oficiales de Royal Museums Greenwich (rmg.co.uk / collections.rmg.co.uk) y contrastado con Wikipedia ES/EN.

La presentación de las obras y la apertura de las salas pueden cambiar. Compruébalo en la web del Royal Museums Greenwich de Londres el día de tu visita antes de seguir el recorrido.

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